Concepto

Nadie quiere parar primero

Todos ven el riesgo y nadie frena, porque frenar solo es perder.

Empiezo por las notas porque la idea salió de ahí. En El miedo, los chips y el control, los líderes de la carrera de la IA piden frenar y ninguno frena, y sus temores son sinceros. En la nota sobre Corea del Sur, cada familia invierte más en educación privada porque las demás lo hacen, y el resultado es una sociedad que no puede permitirse hijos. En Quién pagará la carrera de la IA, el coste de seguir corriendo sube hasta que el Estado tiene que entrar. Y en Diseñado para no parar, cada empresa, cada regulador que llegó tarde y cada uno de nosotros tomamos decisiones razonables desde nuestra posición, y la suma es el entorno en el que hoy crecen los niños.

Puestas juntas, las cuatro cuentan la misma estructura, que no es solo de estas carreras. Cada participante sabe que el ritmo es malo para todos y aun así nadie puede ser el primero en bajarlo, porque el que para pierde frente a los que siguen. No hace falta mala fe, basta con que los incentivos individuales apunten en la misma dirección. Me interesa que la salida nunca está dentro de la carrera. Alguien de fuera tiene que cambiar las reglas, y si nadie lo hace el sistema se agota solo. Lo del Estado entrando a pagar es una forma de cambiar las reglas desde fuera, pero a posteriori, cuando la factura ya está encima de la mesa.